miércoles, 10 de abril de 2019

La última noche

Las cuatro parias que habíamos decidido seguir con el plan del viernes de outlet, pusimos horario temprano. Nos habíamos acostado un poco tarde la noche anterior, pero si me dejaban, iba a poder dormir un poco más que otros días, o al menos unas buenas horas.
Qué ilusa.
Realmente esa madrugada casi la mato a 220. Se ve que uno aguanta y aguanta la desconsideración, le pone buena onda a lo ordinario, al egoísmo... pero después de tantas noches con sueño tan cortado, uno explota. Bueno, eso sucede con la "gente normal", no con ELLA que se guarda la mierda, implosiona y así sigue masticando porquería y generando bronca.
¿Es necesario despertarte antes de las 6 am y ponerte a hacer la valija sin tener ni el menor resguardo por tu compañera de cuarto? ¿es necesario? ¿de verdad tenes que abrir y cerrar puertas a lo bestia o los cierres de las valijas 50 veces por minuto? Nos vamos mañana y tenes toda la tarde y mañana sin planes como para hacerla tranquila...
¿es necesario hacerlo a la madrugada de esta noche siendo que sabes tu compañera de cuarto se tiene que levantar temprano? ¿de verdad? ¿todos los días me vas a despertar con ruidos por demás innecesarios y tan poco amables?
Parece que sí.
"Qué suerte que tuvo Córdoba que le tocó con vos", dicen las demás en tono jocoso y yo asiento aceptando a esta altura que no me va a dejar dormir nunca.
Me resultó pesado despertarme por su insomnio ruidoso los primeros días. La escuché comer galleta de arroz, mirar videos de Instagram, caminar, abrir y cerrar puertas... a las 2 am a las 4 a las 6 a.m.. Después de la segunda noche, Noe con tono dulce le insinuó: "vas a tener que bajar unos cambios o te vamos a cambiar. Tenes que dejar dormir a tu compañera". En ese momento consideré correcta la advertencia pero no me preocupé.
Anoche imaginé pegarle con algo. No puedo entender que no entienda que está conviviendo. "¿No le decís nada? Yo la mato me hace eso", me dicen los demás, pero como después es graciosa... queda en la nada. Yo tampoco hablo porque me resulta increíble y poco atinado educar a una chica de 34 años. No es lo que me toca... sólo aguantar. Aguanté tantas noches, no voy a armar bardo en la ante última. Además otro poco me da miedito, qué sé yo. Igual estamos bien cuando congeniamos, y podría escribir mucho sobre ella porque da para mucho... pero bueh, sólo quería dejar en claro que no dormí ni dormiré hasta estar en mi cama.
Aceptadísimo.
Con el grupo "las mala onda" (y yo me excluyo porque estas tienen tanta mala onda y están tan fastidiadas con todo y todos, que yo soy casi un cascabel, o realidad muy 'agua de tanque') ya teníamos el plan outlet. Con la uruguaya que odia el shopping -pero vino a un viaje que tenía pautado varios días de compras-,  con la porteña que ya antes de viajar se peleó con el de agencia -Noé la sacó del grupo de chat y le dijo que no viaje pero después parece pidió muchas disculpas y fue aceptada otra vez- y con la chapa chapita que no se sabe si es o se hace -que no soporta el sol, ni la playa, ni que le saquen fotos y se anotó con insistencia en un viaje que incluía todo eso de ante mano-, con todo ese combo nos tomamos un Uber lleno de onda hacia el outlet.
"Vos no te querés quedar mil horas, ¿no?" me atajó la uruguaya tirándome toda la buena energía. "Si no era así abierto no venía ni en pedo" terminó de decir cuando llegamos a un complejo lleno de locales pero como un barrio de negocios, no a un shopping. Yo también estaba podrida de compras pero, ¿para qué miércoles me la pasé amarreteando, generándome úlceras estomacales cuando veía que pintaba turismo gourmet? yo me había guardado lo más que podía (y tenía) de doláres para ser finalmente feliz gastándolos sabiendo que ya no iba a haber mucho más gasto! Uh, Dios... ohm ohm
Nos dimos dos horas para recorrer solas y hacer un reencuentro para ver cómo seguíamos. Yo había logrado conseguir regalos pero no había habido tiempo para comprar algo para mí.
"Es una mierda y todo caro", me dijo la porteña cuando la encontré. "No compré nada" decía sosteniendo dos bolsas de Guess y otras con perfumes. Bueh, mató la onda. Y yo que quería que me dieran unas horas más que no había visto nada.
Chapita ya había comprado la valija que era para lo que había ido pero con su buena predisposición, aunque con desgano, accedió a unas horas más cuando por suerte apareció la uruguaya anti shopping que entre "ta ta ta" lucía bastante más entusiasmada y con buen semblante. No como el mío que aún a pesar de las horas de sueño, estaba estupendo. Todo a cielo a abierto y con cuponera de descuento, ELLA renace. Calculadora en mano, sola y haciendo análisis de mercado... la verdad, suelo hacer muy buenas compras. Me las merezco . Vengo pichuleando desde el día uno, sufriendo con cada gasto innecesario e impensado para mi estilo de turismo.
En fin.
Volvimos las súper poderosas y aún con resentimiento por la noche de anoche , me fui a la pileta donde estaba sola mi elegante "concubina" cordobesa.
Me mandoneó un poco pero después llegó Noé que entiendo ve la situación y la paciencia China que tengo, y se "calmaron" las aguas. Todo bien. Escribo acá pero como desahogo, nada más. ¡Y para no olvidar que en este viaje me gané el cielo de los buenos!... o de los boludos!! jajaj
A la noche todas menos un par, se iban al show de Michael Jackson. Ya conté que no tengo mayor interés en esos espectáculos. Y menos si salen 130 doláres. El de ayer estuvo muy lindo, muy loco, muy interesante ver a los tremendos acróbatas del cirque du soleil, pero no volvería.
Imaginé entonces una tardecita tranqui, yendo a un negocio más por el barrio, un baño en paz... pero resulta que como es el cumple de una y se festeja, los genios organizadores planearon una sorpresa para la cumpleañera saliendo desde el restaurante del hotel donde era el show de Michael (show al que las cumpleañera tampoco había ido)... que quedaba a más de media hora caminando!

Creí que iba a explotar de la impotencia pero al final... todo salió genial! Ninguna de las tres que habíamos quedado en el hotel teníamos la aplicación de Uber así que nos tomamos un taxi. Ya fue. Evidentemente este es el viaje donde más gasté en transporte.
La del cumple, Yanina Latorre, que todo el viaje me generó lo mismo que me genera dicha panelista, finalmente estuvo re tranqui y buena onda.
Cenamos en un restaurante en el hotel MANDALAY BAY (que como todos era también shopping y casino) y de repente, la sorpresa para todas. Apareció una camioneta/boliche, tuneada por dentro con luces de neón, un caño, champán, baileys y música que se baila en Argentina, digitada por el celular de Noe.
Todas fuimos cascabeles. Todas sintonizamos igual esa última noche. Desde Yanina hasta la porteña. Las más viejas, todas. Los camarógrafos, los de la agencia... todos estábamos en FM.
Bailamos, cantamos, tomamos... todo recorriendo Las Vegas.
Tan bien la pasamos que esa hora de micro boliche se nos hizo demasiado corta y sólo sirvió como precalentamiento para seguir.
Debo admitir que la idea que había girado antes de ir al boliche OMNiA aún me daba escozor.  Boliche en el que la entrada sale 30 usd así que si van las Kardashian o el resucitado Sergio dennis a mí me importa muy poco.
Por suerte creo que todo eso sólo había sido una pantomima o no sé, y felizmente todas acordamos en entrar al bolichón en el mismo hotel. No importaba si era un gaterío, si todos estaban pasados como siempre en Las Vegas, la onda la teníamos toda y la íbamos a pasar bien igual.
y así fue.
Bailamos esa música imbailable todos juntos, sin cámaras más que las de los celulares.
Todos menos el pobre Pedro que al ser menor de edad creo que lo rajaron de todos los lados en Las Vegas (hasta a mí me pidieron el DNI cuando quise comprar alcohol y aún mostrándolo no me dejaron comprar una ficha del casino).
Tremenda noche. Divertida. Todos contentos. Genial.
Tanto que a nadie le importó que al otro día 9:15 am nos pasaban a buscar para ir al aeropuerto y algunos teníamos la valija a medio hacer.
A las 2 y algo nos fuimos con un par.
Córdoba quedó desparramando cordobesitud y como obviamente perdió el último día la tarjeta llave de la habitación, para intentar que no me despertara al llegar toda dada vuelta, dejé la puerta entornada.
Ilusa yo! Cerca de las 4 apareció haciendo quilombo y a los segundos cayó rendida como nunca. Tanto que volvió a despertarme con el ruido a motor que tenían sus ronquidos. Juro que me desperté pensando que había una construcción. (si fuese psicóloga/ psiquiatra yo creo que la diagnosticaría con grandes problemas de ansiedad, entre otros, pero bueh...)
Grabé el ronquido y todo y nos reímos todos de sus sonidos.

Así fue el último día, así fue el viaje con Noe que ya terminó con un lindo broche, con un gran momento... divertido pero que, como todo lo que pasa en Las Vegas, queda en Las Vegas... y en las redes sociales, como completan ahora el dicho los mismísimos yanquis.

See you Vegas!
hasta la vista, baby.









Días de circo

Finalmente algunas se salieron con la suya y modificaron nuevamente el itinerario. La mayoría decidió ir al outlet que estaba, para mí, bien pautado para el último día.
No fui la única en querer seguir con los planes y como estaba incluido en el paquete, será cuestión de tomarse un Uber y pasarle el monto a don Carlos. (Pensé que íbamos a gozar de una cómoda camioneta, un transfer.. pero bueh, acá parece que es todo como pinta)
Se fueron todas o al menos vi partir a mi compañera de cuarto que como siempre, no dudó en despertarme con todos sus ruidos, idas y vueltas. Pero todo dejó de importar cuando me vi sola en la pieza. Al fin!! mi tiempo!! mi espacio!
Desayuné tranqui lo poco que tenía en el frigo bar: lo que quedaba de un jugo de naranja, media tortita Rica (todo comprado en el súper de la esquina que es LO MÁS! y se llama CVS) y no pude disfrutarlo más a mi desayuno porque este bendito y multitudinario hotel de Las Vegas, no tiene pava eléctrica como para que me pueda hacer unos mates.
¿Qué plan podía ejecutar bajo mis únicas directrices?
No iba ni siquiera a pegarme a las otras parias que habían fijado ir al outlet mañana. Quería disfrutar mi mañana, mi tarde.
Tome el lado contrario a la noche anterior porque ahora había más tiempo.
No sé en cuál de las 50 charlas sobre shopping, había oído de uno con algo de "fashion" ... uno un poco más lejos.
Voy a volver a repetir: como viene la mano Las Vegas es para disfrutar la noche, fumar porro, tomar, jugar unos fichines, recorrer hoteles (porque todos son fastuosos y copian algo... una especie de Epcot de Disney cuando te inventaban una Europa en unos metros cuadrados, pero acá todo el triple) o también hacer shopping. Es lo que hay. Al menos para los que ni queremos averiguar otros medios de transporte que no sean nuestras propias piernas. Aunque no se pueda creer, quiero solo caminar y caminar.
Me fui entonces a mi ritmo, a veces lento, veces rápido, parándome donde se me daba la gana y sin por eso temer perder al resto. Parar a descansar,  atarme los cordones, a tomar agua, a sacar fotos, a entrar donde se me ocurría al pasar.
Fueron más de 20 o 30 minutos caminando y llegué al súper recontra mega Fashion Show Mall. Tan grande que una sola marca quizás tenía tres pisos o tan amplia como para contener un macy's.
Recorrí bastante, mucho... no recuerdo si compré. Esos son mis viajes sola.
Volví a pasar por algunos hoteles ya visitados por dentro y otros que sólo conocí por fuera. Increíble.
Pasé por los límpidos canales de la Venecia inventada por el "venetian" y vi enfrente unos barcos o volcanes que prometían mucho pero no iba a gastar mi tiempo en ver. Ya que todo empiece con una fuente me remitía ineludiblemente al momento en que inauguraron las aguas danzantes en la plaza Colón de mar del plata y Alejandro Dolina no tuvo mejor idea que avisar que si él abría el bidet y lo observaba con placer, era casi lo mismo. Qué hdp! pero qué Real. O ya está, no sé si me hubiese emocionado sin esa anécdota tan marcada, pero lo cierto es que no me preocupan ni ocupan.
sólo quería volver al hotel para tener un lindo tiempo a solas nuevamente, tirada en la cama escuchando la tele local, almorzando mi comida de 5 dólares  comprada en el súper, sin estar escuchando chistes o historias que poco me importaban porque si acotaba algo, enseguida cambiaba de tema y seguía su monólogo. "El hablar es una necesidad  , el escuchar un arte", y mi room mate, de arte no sabe nada.
Hice lo que pude. Disfruté bastante, aunque ya la post ducha fue concurrida. La compa había llegado acompañada de la hija del de la agencia que resulta quería mi mate. Todo mientras yo disfrutaba mis burbujas.
Ella no toma mate porque le cae mal, pero justamente como necesitaba que algo le apurara ciertos órganos, otra vez buscaba el mate que sólo tenía yo. "Yo me ocupo de pedir agua" dijo y aunque puteaba en la bañera porque tuve que salir rápido no sea cosa me revisen todo, después bajé 50 grados porque esta chica es buena, le pone demasiada onda y me entretiene a mí compañera acaparadora, desconsiderada.... SUPER INTENSA .
Tomamos unos matecitos que me vinieron muy bien y listo!  a prepararse que a las 7 tenemos el.show del cirque du soleil: LOVE de The Beatles.
Claro que me gustó! la música del mejor grupo de toda la historia predisponía  de la mejor manera. Las volteretas, las acrobacias, los bailes de estos payasos modernos te dejan con la boca abierta. Caen del techo , aparecen desde un costado... de repente vuelan! el vestuario, la escenografía, las pantallas... la música. No entendí un  cuerno el hilo conductor de lo que se quería contar, pero el final  con "all you need is love" me cerró un poco la idea que de todas formas ni importa porque escuché y vi corogreafeados lo mejor de la discografía Beatle.
Me la había pasado aplaudiendo, participando cuando lo solicitaban, cantando... por mí hubiese estado el 90% del.show parada y bailando... pero vi que nadie lo hacía. Y también vi a la viajera que me tocó al lado que antes de empezar el show dijo "despiértenme" cuando termine y más de una vez la escuché suspirar "oh mu gotttt" con el acento porteño cool.
Bueh, esta sí que la está pasando para el ojete o le pone menos onda que nadie. (es la misma que se peleó antes de viajar y después pidió perdón y bla bla).
"Odio a los Beatles. No me gustan las acrobacias",.nos dijo a la uruguaya y a mí que no lográbamos entender nada.
"pero mañana vas al de Michael? estas loca? va a ser más o menos lo mismo", preguntó sin pudor la uruguaya que no tiene pelos en la lengua.
No sé qué contestó
Too much para mí.
Yo no tenía tantas ganas de venir a Las Vegas pero... tampoco ODIO.
No entiendo a varias viajeras o no entiendo que mas gente. Ayer u hoy otra me decía que no le gustaba el sol , la playa ni que le saquen fotos.... eh, que ver... venías a un clima cálido y seco, donde estaba prevista mínimo una visita a la playa... y con un grupo de gente y una periodista y dos camarógrafos que justamente lo que vienen a hacer es que filmar o retratar el viaje para venderlo como contenido web a un canal!

bueh... con ambas dos y la "vamo' al grano" uruguaya joven voy a ir mañana al outlet.
Dios nos ayude.












jueves, 4 de abril de 2019

La mujer Cañón
















Reviví el despertador que uso de lunes a viernes en La Plata y poquito pasadas las 6 am, sonó. A las 7 nos encontrábamos todos en la recepción para la visita al Gran Cañón.
Los de la agencia y el pobre Pedro (cámara menor y divino) fueron en un auto/camioneta y todos los demás en una camioneta/micrito.
A los 40 minutos de viaje, parada en la represa Hoover, que abastece a tres estados. Ahí mismo, cruzamos del Estado de Nevada al de Arizona.
Una hora y pico más de viaje con parada técnica para baño.

La inmensidad del Gran Cañón deja pasmado a cualquiera. El camino desértico ya predispone y te saca totalmente del caos plástico de Las Vegas. Las bolas del desierto (esas plantas), "joshua tree" o árbol de Josué: esos con ramas pero pirinchos de cactus arriba. Amarillo, ocre, montaña... la nada misma.
Primero te ponen una pulsera con código de barras y luego vas a una terraza de vidrio donde te sentís caminando en el aire. Nada recomendable para vertiginosos. Tampoco estuvimos tanto y tampoco pudimos sacar fotos (ese es negocio armado para ellos) así que previa pasada por giftshop, el guía muy copado nos llevó hasta un excelente lugar para sacar miles de fotos y después almorzar. El almuerzo estaba incluido en el "parque" del gran cañón. Leían el código de barra de las pulserita y te servían carne o pollo (a elección) con puré de papa, choclo y una mini ensaladita. Ah! y una galleta como postre. Y ahí almorzaba, entre desierto, cañón y cuervos bien negros que te pasaban por al lado como si fuesen las palomas de La Plata y de los cuales tenías que cuidarte: dejabas un rato el plato descuidado y chau! te robaron la comida!

Muy interesante la visita , realmente. No lloré de emoción como mi tía cuando vino, pero me gustó. No esperaba. La tierra es "propiedad" de una comunidad indígena que no recuerdo como se llama, pero al revés de nuestro país, aquí el gobierno y los habitantes primitivos llegaron a un acuerdo. Es probable que a los pobres algo los hayan cagado, pero por lo pronto está este parque que no sé cuánto sale visitar porque estaba incluido en el paquete del viaje. Se puede ir como nosotros o también recorrerlo en helicóptero pero con un precio muy alto. Los nativos mientras, siguen viviendo por ahí (jamás vi sus casas o nada, solo unas mujeres que mostraban su danza... pero muy para show, para nada real lucía) y también pueden incluso ir a la universidad de forma gratuita. (acá todo se paga, todo).

La vuelta no sé cuánto duró, creo que más de dos horas, pero fue insoportable.
A la vuelta, comenzaron las discusiones en el grupo (entre todas menos yo) por las entradas de Coperfield y las de Michael Jackson y que mejor olvidar el itinerario e ir al outlet mañana... uf, qué lindo viajar sola. Qué suerte yo no voy a ir a ninguno de esos shows.
Al final no organizaron nada porque acá entre que está todo tan mal organizado y cada una tiene intereses diferentes a la otra... conciliar es complicado.
Yo me llevé a 220 (Córdoba) a un local que no había ido y a la vuelta  baño rápido y a cenar en el mismo Hotel que es como un shopping, con casino... es cualquier cosa!


miércoles, 3 de abril de 2019

La buena mentira

Ella en Hollywood era una cosa, ella en Las Vegas: es otra.
No voy a explayarme más.

Bien... anoche, bien tarde, Noe mandó su propuesta. Iba a ser nuestro día libre por ende nadie estaba atado a nada (nunca nadie estuvo atado a nada, pero se ve que a este grupo le gusta sólo andar en manada porque acá la única que cada tanto se cortó en los momentos libres haciendo otra cosa que no sea shopping o restaurante, fui yo. No sé, les falta calle a estas "chicas" jaja)
Noe proponía salir a media mañana a recorrer hoteles (otra vez pero otros o por dentro) y de mi parte, como de parte de la manada, pareció coherente.  Me parecía un buen arranque en grupo, suponiendo nos íbamos a dispersar rápido por los distintos gustos... pero no. Todo el día juntas con los camarógrafos.
Fuimos al cosmopolitan, al Caesars. Perdimos mucho tiempo intentando sacar entradas para otros shows nocturnos.  Todas menos yo.  Me sentí un poco paria, pero fue una cuestión de diferencia de bolsillo e intereses.  Sacaron para "Le reve" (creo algo con el agua) y no sé si también para coperfield o eso lo hacen después.
En algún momento me dio "cosita" ser la única en no ir, pero hay que ser realistas en la vida, prácticos y tratar de hacer lo que uno quiere porque realmente lo quiere y no por seguir a la manada.  Ya seguí mucho a la manada para no quedarme afuera... pero la verdad es que yo hubiera ahorrado todos esos doláres de sentarse a almorzar, cenar y bla bla.

Me vino genial MI tiempo.
Recorrí alrededores del hotel sin tener que esperar o buscar a alguien y sin tener que salir corriendo. Genial.
El centro de compras de acá al lado que se llama algo de "Miracle" tiene tiendas agradables, de souvenirs, un H&M (con eso ya soy feliz) y por supuesto si lo seguís recorriendo terminas de repente adentro de un casino que seguramente también sea hotel. ¿habré entrado sin darme cuenta a Planet Hollywood? ¿planet Hollywood tiene hotel y casino? No sé. Tampoco estuve tanto.

mañana, el gran cañón









martes, 2 de abril de 2019

Ruta madre

9:30 am salíamos de Los Angeles hacia Las Vegas, pero como este grupo tiene muy poco de acatar consignas, habremos salido después de las 10 seguro.
En un micro moderno viajaban las 101 valijas y atrás, en otro micro igual de bello y moderno, Noé, las viajeras y demás.
Teníamos 4 horas y media de viaje, haciendo un parate sobre la ruta 66, bien de película yanqui.
El viaje no se pasó lento porque charlamos mucho entre todos (ya sé tantas cosas de canal 13 que me dan ganas de contarles sobre cosas del registro que seguro les debe re importar) y también pasó rápido para los que íbamos mirando el pasaije. Montañas a lo lejos y no tanto, algunas súper nevadas en sus picos. Más cerca, zona bien árida con esa vegetación que te da ganas de tirarle un balazo de agua. En realidad todo muy igual, pero para los de la llanura, ver una elevación del terreno lo convierte en algo re copado.
Pasamos también por la ciudad más caliente del mundo.

Después de las 15 llegamos a Las Vegas donde realmente no se sabe si es de día o noche.
Casino, gente bizarra, yanquineada, juegos, cigarro, Elvis, gente y gente y gente.
sobre gustos... no hay nada escrito.

A la tardecita tuvimos tour por algunos hoteles conocidos y otros no tanto, como el centro histórico. Pasamos por el cartel de entrada, conocido también y ya después al menos yo no entendía nada porque nos llevaban a los rajes, nos perdíamos, tuvimos que cenar en 10 minutos...

Caos
Simplemente, Las Vegas
todo desordenado